“¡No está solo!”: una consigna que pasó de símbolo a vergüenza
En este análisis, Martha Anaya reflexiona sobre la transformación del emblemático grito “¡No está solo!”, una consigna que alguna vez representó apoyo legítimo en momentos históricos como el desafuero de Andrés Manuel López Obrador. Y ahora, en defensa de Cuauhtémoc Blanco, lo que lo vuelve una “vergüenza”.
“Recuerdo cuando el grito ‘¡No está solo!’ tenía otro significado,” dijo la comunicadora, evocando el contexto del desafuero de Andrés Manuel López Obrador. “Aquella plaza en el Zócalo absolutamente llena, con la gente gritándole de verdad ‘¡no está solo!’, era otra cosa”, subrayó.
Lo ocurrido recientemente en San Lázaro, donde diputadas de Morena arroparon al exfutbolista con ese mismo grito, fue calificado por Anaya como un acto vergonzoso.
“Lo que escuchamos ayer… eso sí es de verdad una vergüenza”, dijo.